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Informe de Research Diciembre 2019 | Silver Cloud Advisors
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Informe de Research Diciembre 2019

Informe de Research Diciembre 2019

Contexto – Diciembre 2019

En el plano del mercado americano particularmente, la bolsa no para de alcanzar récords que ni el más optimista hubiera anticipado. El SP500 subió el último mes casi un 3%, el DJ un 1,80% y el Nasdaq un 3,72%. En el año 2019 estos tres índices acumularon un 29%, un 22,50% y 35% respectivamente. Gran parte de estas performances se debe a una disminución en los riesgos amenazantes. El mayor de todos lo riesgos latentes, la guerra comercial con China parece haber disminuido en su escalada. Se logró pactar lo que se dio en llamar “fase 1” del acuerdo, en donde Estados Unidos se comprometería a bajar tarifas y calmar las aguas. El acuerdo a ser firmado significaría una bisagra en la relación e incentiva a China a aumentar las compras de soja y carne porcina al otro país, y a realizar nuevos acuerdos sobre propiedad intelectual y sobre la moneda. En respuesta, Estados Unidos se compromete a reducir a la mitad el 15% de arancel sobre USD 120.000 mill de importaciones de China, pero mantiene el 25% de impuestos sobre USD 250.000 mill de bienes de origen chino. También se pospuso un nuevo arancel de USD 160.000 millones planeado sobre smartphones y juguetes.

El otro riesgo, también complejo, era la posibilidad de un Brexit desordenado. Con las elecciones anticipadas en el Reino Unido y el amplio triunfo de Boris Johnson, estos temores se disiparon un poco. La Unión Europea concedió un plazo “flexible” hasta el 31 de enero de 2020. Recordemos que la salida del Reino Unido de la Unión Europea se debía llevar a cabo en marzo de 2019, pero el rechazo de un parlamento fragmentado al acuerdo negociado en Bruselas obligó a aplazarlo tres veces. Ahora el nuevo Primer Ministro podrá presentar al nuevo parlamento su propuesta de acuerdo de desvinculación. Para entrar en vigor, el texto debe también ser ratificado por el Parlamento Europeo.

No solo fue esta baja inmediata en las tensiones externas lo que siguió dando impulso al mercado, sino que hubo cuestiones endógenas a la economía americana que siguen justificando la apuesta a activos de riesgo. Sorprendió la fortaleza que exhibe el mercado laboral: la creación de empleo del sector privado fue de 266.000 nuevos puestos para el mes de noviembre, marcando la mayor suba desde enero de este año y ubicando a la tasa desempleo en 3,5%. Además, fue revisada al alza la creación de empleo de septiembre y octubre. Un sector que muestra un excelente dinamismo (y que en el pasado fue el foco de la crisis financiera subprime) es el de real state. La confianza de los desarrolladores inmobiliarios trepó al máximo de 20 años, producto de un costo financiero muy bajo y accesible (la tasa de una hipoteca a 30 años se encuentra en 3,73%) y una economía robusta que sigue con sus fundamentals sólidos. En cuanto a política monetaria, no se esperan grandes sorpresas. En su última reunión, la Fed, decidió no realizar cambios en la tasa de referencia. Y además dejó entrever que por el momento no habrá subas en el 2020, escenario esperable en medio de una elección de medio término.

En el plano local, finalmente se develó el misterio de los nombres de aquellos que acompañaran al presidente Alberto Fernandez y la batería de medidas que se pusieron en vigencia a través de una aprobación express del Congreso de la denominada “Ley de Solidaridad y Reactivación Productiva”. En la superficie ambos vocablos estarían emparentados con una idea de justicia social (doctrina repetida hasta el cansancio por el partido gobernante actual), sin embargo, en la práctica esto no estaría del todo claro. Dentro del paquete se incluyó el de emergencia económica que le delega algunas facultades al presidente.

Por otro lado, también en dicha ley se aprobó un impuestazo feroz que alcanzaría a la clase media y media-alta y al sector agropecuario. A los primeros les aumentará las alícuotas de bienes personales y la misma se duplica si se posee una cuenta en exterior invertida en activos que no sean bonos soberanos argentinos. A los segundos se le aumentaron las retenciones que percibirá el Estado, siendo la de la soja la más onerosa.

Todo este cuadro de ajuste se endurece aún más si consideramos que el gobierno decidió poner un impuesto extraordinario del 30% sobre la compra de divisa extranjera, encareciendo el tipo de cambio. Si se tienen en cuenta todas estas medidas, hoy en la Argentina existen 10 precios distintos para el dólar, generándose en la practica un desdoblamiento cambiario. Si se desea viajar al exterior solamente se tiene acceso a un tipo de cambio que se encuentra en niveles de 82 pesos por dólar. Sin embargo, un productor de soja, luego de haber hecho frente a todos los costos que están en dólares, recibiría en mano un dólar de 44 pesos. Entre estos extremos se encuentran todos los demás precios para el dólar generando todo tipo de distorsiones. Estas medidas cambiarias repercutieron negativamente sobre el tipo de cambio informal (ya que es el único al que la gente tendría acceso masivamente) que saltó a niveles similares al dólar turista y que amplió la brecha con el oficial al 27%. Sin haber desdoblado oficialmente, también se presenta el problema de la venta de divisa ya que el único mercado es MULC que estaría cotizando el billete para la compra en 58 pesos. En síntesis, solo se podría acceder a dólares a un precio de $77 y liquidarlo a $58, operación que nadie en su sano juicio va a ejecutar.

La segunda controversia que generó este gobierno fue la eliminación de la fórmula de movilidad jubilatoria implementada por el anterior gobierno. La misma permitía que las jubilaciones se ajusten por una formula combinada entre el índice de precio minorista y un índice salarial con un rezago de dos trimestres. Ahora las que estén por encima de $19.000 van a recibir aumentos por decreto de suma fija. Esto no es nada más ni nada menos que un ajuste que recae sobre el sector pasivo, uno de los grandes problemas que arrastra nuestra estructura de gasto fiscal, pero que se lo quiso presentar como algo distinto. Por el momento da la sensación de que el nuevo gobierno solo está tomando medidas aisladas tendiente a un ajuste fiscal vía una suba de impuestos, no una baja del gasto, y una nacionalización del comercio exterior con fuerte regulación cambiaria. Aún no se percibe a alguien dentro del equipo económico pensando la economía como un modelo de equilibrio general, que fue uno de los errores que marcó a la anterior administración. Resulta difícil descubrir por dónde podría ponerse en marcha la recuperación de la economía. Creemos que la misma, de darse, sería de escasa envergadura y poca duración. Sin reformas verdaderamente estructurales la Argentina podría volver a tropezar nuevamente con la misma piedra, solo que el golpe ésta vez sería más duro.

Javier Salvucci y Germán Bertossa. Research Silver Cloud Advisors