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Resumen de Noviembre | Silver Cloud Advisors
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Resumen de Noviembre

Resumen de Noviembre

Noviembre fue otro mes bastante volátil y pesimista para los mercados internacionales, aun cuando no se sucedieron los eventos de octubre.

Las elecciones de medio término que debió enfrentar el presidente Trump dieron cierto respiro en la impronta bajista que trazaba el S&P500. Se descontaba que el partido republicano perdería el control parcial del Congreso americano a manos de los demócratas por amplio margen, generando cierta desazón e incertidumbre entre los inversores por las trabas con que se encontraría Donald Trump para gobernar en el futuro. Finalmente los demócratas recuperaron la Cámara de Representantes y los republicanos consolidaron su mayoría en el Senado dos años más, pero este resultado se dio por escaso margen. Trump lo celebró como un triunfo. Y el mundo inversor dio una tregua catapultando el S&P500 a niveles de 2800 pts, alejándolo de la media móvil de 200 ruedas (en el mundo de las finanzas se la toma como un punto de inflexión entre una tendencia bajista y alcista). No obstante, los índices de volatilidad, tomando como ejemplo el VIX, marcaban valores elevados de casi 24% , señal de que los vaivenes bruscos de los precios no cesaban.

Pero luego de este mini respiro, nuevamente los interrogantes acerca del futuro de las tasas de interés, su efecto en la actividad real, la guerra comercial entre USA y China, el futuro del Brexit, Italia y sus problemas en UE, etc. mostraron su costado más negativo.

En USA, los números del mercado de empleo comenzaron a mostrar datos que generaron muchas dudas sobre la marcha de los precios. En octubre la economía americana creó 250.000 nuevos empleos y los salarios se elevaron 3,1% en términos anuales (el mayor nivel en más de 9 meses). La tasa de desempleo se situó en un mínimo de 48 años (3,7%), generando mayores presiones inflacionarias y, por consiguiente obligando a la suba de la tasa de interés. Si bien la FED en su último informe dejó invariable la tasa, destacó la fortaleza del mercado laboral y de la economía con un tono que dejaba suponer una aceleración en la suba del costo del dinero.

A la vez, otros datos de economía real (como la venta de bienes durables, que cayó 4.4%) encienden una luz amarilla. Como consecuencia del alza de las tasas de interés largas (la de hipotecas a 30 años aumentó 103 bps en poco más de un año), las ventas de casas nuevas se precipitaron 8,9% en octubre, alcanzando el valor mínimo en dos años y medio. El precio promedio también disminuyó 3,1% con relación a un año. Creemos que la mayor preocupación hoy pasa por la posibilidad de que la economía americana esté finalizando el ciclo de expansión, sumándose a Europa, Japón y UK. De ser así, estaríamos entonces ante la antesala de una recesión mundial que podría generar efectos muy nocivos en los activos de riesgo.

En al ámbito local el comportamiento cambiario siguió siendo protagonista indiscutible de la realidad. A diferencia de lo que sucedió en octubre (cuando el precio bajó de manera notable) en noviembre el dólar aumentó un 5%, desinflando por el momento las expectativas de posible atraso. Este movimiento fue bastante alentador ya que ocurrió mientras la tasa de política monetaria mantenía una clara tendencia a la baja. A la par, la tasa de las Leliqs disminuyó casi 700 bps pasando de 68,05% a 61,20% (desde su máximo del 8 de octubre a 73,50%, la tasa descendió un total de 1233 bps).

No son pocos los que piensan que hay altas chances de que la tasas de POLMON pueda perforar el piso de 60% (hay que recordar que la autoridad estableció que solo se puede llegar a ese resultado si se observan dos meses consecutivos de baja en las expectativas de inflación medidas a través del REM).

Cabe aclarar que previo a estos resultados y a la puesta en marcha del nuevo esquema, la situación del mercado monetario distaba mucho de estar equilibrada. La base monetaria venía creciendo a tasas anuales por encima del 40% (promedio Móvil de 30 días), mientras que agregados como el M1 lo venía haciendo al 17%, es decir lo que sucedía es que la demanda de dinero había caído fuertemente. Por este motivo, la autoridad monetaria decide sobrerreaccionar para generar nuevamente confianza y recuperar la demanda de pesos por parte de la calle. Eso implicó dos cosas: primero, una regla muy dura en lo monetario, como fue el crecimiento cero de la base monetaria, y luego, avalar niveles altísimos de tasa de interés de manera de asegurar una tasa real positiva en pesos.

La contracara de esta estabilización cambiaria y monetaria es el costo financiero que debe soportar la economía, obligada a un severo ajuste y achicamiento, amoldando el gasto agregado a las verdaderas posibilidades del país.

Datos del EMAE (estimador mensual de actividad económica) dan cuenta de lo mencionado. Este índice tuvo en septiembre una caída interanual de 5,8%. Acumuló así dos trimestres consecutivos de caída, lo que técnicamente señala que la economía está en recesión (1,9% de baja en relación con el mes anterior). El índice de producción industrial (IPI) de FIEL registró un retroceso de 3,6% para el mes de octubre en forma interanual. Siete de cada diez ramas de actividad exhibieron caídas, destacándose las bajas en producción automotriz, metalmecánica, de minerales no metálicos y de químicos y plásticos. La actividad acumula así una contracción anual del 6,3%. Estos datos brindan un panorama de la gravedad del ajuste actual. Probablemente, y por efecto de la estacionalidad de la demanda de dinero, veamos un diciembre un poco menos severo con un BCRA más permisivo monetariamente.

Javier Salvucci y German Bertossa
Research Silver Cloud Advisors